¿Conoces las placas Micro:bit?

Foto: roboticadelacosta.uy
Si trabajas en el aula o te interesa la educación digital, seguramente has oído hablar de las placas micro:bit. Estas pequeñas tarjetas programables nacieron en Reino Unido de la mano de la BBC con un propósito muy claro: acercar la programación y la electrónica a los estudiantes de una forma sencilla, práctica y motivadora. Su uso se ha extendido muchísimo en los colegios británicos, donde forman parte de un plan para mejorar la alfabetización tecnológica desde edades tempranas.
A pesar de su tamaño reducido, la micro:bit es sorprendentemente completa. Incluye sensores, botones, una matriz de LEDs y otras funciones que permiten crear proyectos interactivos sin necesidad de material adicional. Esto la convierte en una herramienta ideal para que los niños experimenten, prueben ideas y aprendan mientras construyen.

Además, existe una enorme comunidad educativa que comparte actividades, retos y proyectos ya preparados. Desde ejercicios de programación básica hasta pequeñas prácticas de electrónica, hay recursos para todos los niveles.
Programar con MakeCode: fácil, visual y sin complicaciones
Para programar la micro:bit se utiliza MakeCode, una plataforma creada por Microsoft que funciona mediante bloques muy similares a los de Scratch, pero con una interfaz aún más simple. Esto facilita muchísimo los primeros pasos, ya que los estudiantes pueden centrarse en comprender la lógica sin preocuparse por la sintaxis.
Una de sus grandes ventajas es que incorpora un simulador. Esto significa que no necesitas tener la placa física delante para empezar a experimentar: puedes ver cómo se comportaría tu programa directamente desde el navegador.
Puedes probarlo aquí: https://makecode.microbit.org/
MakeCode Classroom: apoyo para docentes
Para quienes trabajamos en el aula, existe también MakeCode Classroom, una herramienta pensada para organizar clases, asignar actividades y hacer un seguimiento del progreso del alumnado. Permite ver en qué punto está cada estudiante, revisar sus prácticas y gestionar las sesiones de forma mucho más cómoda.
Aquí tienes el enlace: https://classroom.microbit.org/
Aterrizando en el aula
Ya son dos cursos los que llevo trabajando con las placas Micro:bit en el aula. En cada proyecto intento que la programación esté vinculada a las Situaciones de Aprendizaje que desarrollamos en el centro, para que el trabajo tenga un sentido más auténtico y conectado con la realidad del alumnado.
Uno de los últimos proyectos, integrado en la SdA “La línea del tiempo familiar e histórica” —concretamente en el apartado dedicado a los grandes inventos—, fue la creación de un contador de pasos o podómetro.
Comenzamos reflexionando sobre los usos de los contadores en general y, más concretamente, sobre los contadores de pasos: ¿dónde los encontramos?, ¿para qué sirven?, ¿qué información nos aportan?
Estas preguntas sirvieron de punto de partida para despertar la curiosidad y conectar la programación con la vida cotidiana.
A continuación, trabajamos con el simulador de MakeCode hasta completar el programa, que luego exportamos a las placas Micro:bit. Gracias al préstamo de doce placas por parte del CEP de Almería, pudimos llevar a cabo nuestro experimento: programar y probar nuestro propio podómetro.

El alumnado, organizado en parejas, recorrió un circuito en el patio —ida y vuelta— mientras las placas contabilizaban los pasos. Cada pareja registró sus datos en una ficha de observación, sumando los pasos individuales y el total conjunto. Fue una forma divertida y práctica de comprobar la funcionalidad del proyecto y de ver cómo la programación se convierte en algo tangible.

Finalmente, hicimos una valoración grupal. Analizamos los resultados, comentamos la precisión del podómetro y recogimos propuestas de mejora. Te dejo uno de los registros con la observación que realizó esta pareja, y que me hizo sentir muy orgullosa del trabajo realizado por los niños.

Esta experiencia volvió a recordarnos que la programación, cuando se integra en proyectos con sentido, se convierte en una herramienta poderosa para explorar, investigar y comprender el mundo. Ver al alumnado analizar datos reales, cuestionar la precisión del dispositivo y proponer mejoras demuestra que la tecnología puede ser un motor para el pensamiento crítico y la creatividad. Si te interesa llevar proyectos similares a tu aula o ya has experimentado con Micro:bit, me encantará leerte. Puedes compartir tus ideas, dudas o experiencias en los comentarios, y así seguimos aprendiendo juntos.
¿Quieres la ficha de registro a todo color?
Descárgala en la sección de Recursos o pinchando AQUÍ
Comentarios
Sé el primero en comentar.
Inicia sesión para dejar un comentario.
Iniciar sesión